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  • Sonya Santos de Arredondo

El Clavo de Olor, la historia de una especia


Por Sonya Santos de Arredondo

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¿Que creen que es lo que ven en la foto? Es un clavo de olor en su estado natural, es decir, antes de que lo sequen para enviarlo a los consumidores y podamos utilizarlo en la cocina (entre otras cosas). Este es muy parecido al que se da en Asia, el que consumimos comunmente.

Me lo “presentaron" Celia y Sonia hace unas semanas en el vivero de Mesa de Roble.


Colon se encontró con América en 1492 porque estaba buscando la ruta para ir a Oriente, y en 1497 el marinero portugués Vasco da Gama emprende una peligrosa aventura: la búsqueda de una nueva ruta marítima hacia la India, y es entonces que le da la vuelta, por el sur, al gran continente negro; África. Atravesó el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica). Desde que los turcos tomaron Constantinopla, Europa está buscando nuevas vías para retomar este comercio de vital importancia, las especias se vendían a precio de oro.


Las Islas Molucas (parte de Indonesia) era paraíso a llegar.


Ahí se encontraba el aromático clavo de olor. Son botones florales sin abrir, que se secan para conservarse y ser consumidos. Es un árbol de hoja perenne que crece de 8 a 12 metros. A partir de entonces y durante los siguientes 100 años, los portugueses tuvieron el monopolio completo del comercio del clavo.


Las primeras referencias de esta especia se encuentran en la literatura oriental en el período Han (206 a.C -220 d.C) en China, donde se dice que lo utilizaban para perfumar su aliento durante las audiencias con el emperador.


Los europeos lo experimentaron hasta aproximadamente el siglo IV, cuando llegó al continente a través de los comerciantes árabes como un artículo de lujo, proveedores durante la Edad Media también de canela, jengibre y nuez moscada.




A principios del siglo XVII, los holandeses tenían el control del comercio de los clavos, provocando el contrabando de los francés. El resto es historia, se encuentra en todo el mundo hasta el día de hoy.


Los clavos enteros son populares para cocinar carnes, encurtir frutas y verduras y hacer jarabes, mientras que el clavo molido se usa para hornear, en perfumes y con fines medicinales, particularmente para aliviar los dolores de muelas ya que actúa como anestesia.


Sin lugar a dudas el clavo nos llega a México a través de la Nao de China; un Galeón que zarpaba de Filipinas y llegaba a Acapulco, para cruzar territorio de la Nueva España y embarcarse la mercancía en Veracruz con rumbo a España.


Hace algunos años tome un curso de tamales en la Escuela de Maricu Ortiz, aun recuerdo el buen concejo de una de las chefs —para que sea una buena salsa de tomate (jitomate) debe llevar las 3 "C", canela, comino y clavo—.


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